No se mucho de política, tampoco se mucho de economía, pero ahora sé lo que es andar por las calles y escuchar un tronido de un tubo de escape de camión y voltear a los lados instintivamente para ubicar la “situación de riesgo”

Después de estar encerrado cerca de 2 horas en el HEB y escuchar las balas,  recoger algunos casquillos, tomar fotos y escuchar a la gente, no pude mas que voltear a todos lados y asustarme con  cada ruido estridente que se provocara a mi alrededor.

Hace un par de semanas tronó la puerta de mi casa, en verdad llegué a pensar que venían por mí, cerca de 4 segundos la casa entera (y no diré que es suya porque eso se me hace de mala educación aunque piensen lo contrario) se cimbró, las defensas retumbaron y por mi mente en esos segundos ya veía como estaban caminando por el pasillo y llegando a mi cuarto; corrí y salí de la casa, y en eso el convoy de camionetas se movilizo a lo largo de la calle, solo atiné a verlos a los ojos e instintivamente me tiré al piso en tanto veía a mis vecinos hacer lo mismo sobre sus balcones… por algunos segundos pensé que regresarían, les había visto el rostro.

Me considero un ciudadano NO COMÚN, leo, abro la boca, me quejo, participo, propongo, soy de los primeros en la fila para que cuando algún irresponsable ciudadano “elegido por sorteo” en el IFE o IETAM falten pueda orgullosamente ocupar su lugar y estar en la casilla…. y lo olvidaba, PAGO MIS IMPUESTOS.

Hoy, a 12 horas del asesinato de Rodolfo Torre Cantú me planteo una serie de preguntas con la idea de no solo escribir sino llegar a pensar profundamente acerca de lo que requieren  mi ciudad y mi Estado.

¿Volverán la Paz y la Esperanza a Tamaulipas?

Si lo creo posible, siempre y cuando se den ciertas condiciones:

Educación y Valores. Mas allá de mayor presupuesto, mas profesores y mejores aulas esta es la base. Los Gobiernos locales han olvidado en esencia que la sociedad con la que hoy conviven emana de más de 3 modelos educativos diferentes. Que los adolescentes de hoy en día no solo hablan de fútbol sino que maduran tempranamente despertando a una realidad distinta a la que nosotros los adultos vivimos.

Los jóvenes que hoy votarán por primera vez por un Gobernador tenían al menos 4 años cuando asesinaron en Lomas Taurinas a Colosio. Los jóvenes que el 4 de Julio votarán por vez primera tenían en el 2000 escasos 8 años y ven a FOX como un presidente más y no como a quien sacó al PRI de los pinos.  Los adolescentes de hoy nacieron con celulares e Internet y muestran sus “conquistas” en las redes sociales de “Facebook” y los más actualizados en tiempo real en “Twitter”. Y aún cuando hacen mucho de sus vidas en la 2.0 en participación ciudadana no llegan ni a 0.0

¿Podrá la esperanza volver? Si es posible en la medida que la cultivemos, dejamos atrás una generación apagada por el hostigamiento del aparato semi dictatorial del 68 para dar dar paso a una generación “indiferente” al  movimiento social. Son los nietos de este movimiento y ello nos deja con un sabor a esperanza.

Más que invertir en campañas debemos invetir en estimular al voto, a la consciencia aun cuando esto cueste la alternancia.

El Dr. Torre  fué asesinado la mañana de ayer y para la noche ya se sabía que habría elecciones, de todos modos.

¿Puede volver la esperanza? Si puede volver en la medida que hagamos sensibles a los jóvenes de lo vital de su importancia, que tengamos el valor como ciudadanos de explicar que los representantes no lo son todo.Hace años ser político era sinónimo de grandeza, hoy lo es ser un narco o miembro de la guardia.

Veo como algunos adolescentes se involucran en estos movimientos,$200.00 USD a la semana no son algo que despreciar y más si te acercan no solo el dinero, sino ropa, vehículo, sexo, drogas y sobre todo la sencación de “pertenecer” a un grupo.

Cerca del Bicentenario es POSIBLE VOLVER A CREER, hacen falta líderes que despierten las conciencias, hace falta una voz que no divida sino que una, hace falta un grupo de hombres y mujeres que nos inspiren a soñar y creer, porque México no puede tomar un tema de moda cada tres o seis años.

Hacen falta educar, para creer y crecer.

Tamaulipas, no nací en tu tierra pero te adopté como mía.

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